Por Jenny Pope
Buckner International
“Tenía 17 años cuando llegué,” dijo Janette, mientras que se sentaba en una mesa en la biblioteca de la Universidad de Stephen F. Austin en Nacogdoches, Texas.
“Estaba muy emocionada de toda la independencia que tenía.”
Como casi todos los alumnos en su primer año de universidad, Janette puso a prueba sus límites. Empezó a trabajar en un bar y dijo que pasaba “más tiempo pasándosela bien que yendo a la escuela.”
Pero todo eso está ya en el pasado. Hoy, se siente con seguridad, pasando su pelo sobre su hombro y viendo hacia el futuro. Se va a recibir con honores en agosto.
“Yo he totalmente cambiado mi vida,” ella dijo, agregando que piensa empezar su maestría en la Universidad de Houston (University of Houston) en el otoño con una especialidad en psicología clínica.
Janette y su gemela, Jennifer, han vivido bajo el cuidado del estado desde que tenían 13 años. Así que cuando Janette se recibió de la preparatoria, estaba contenta de liberarse de la constante supervisión.
Después recibió una llamada de David March, un empleado de TRAIL (Un programa que ayuda a los jóvenes en su transición a vivir como adultos) en Lufkin.
“Primero pensé que iba a ser como todos los demás,” Janette dijo, recordando todos los trabajadores que habían hablado con ella en el pasado. “Después lo conocí mejor. Es casi como un padre. Es fácil hablar con el, siempre se involucra en todo. Se toma el tiempo para conocerte y entenderte.”
March le ayudó a Janette y a su hermana a conseguir recursos para libros y otras necesidades. También las ayudó a conseguir vales del estado para que pudieran pagar su vivienda mientras estudiaban.
“Es una ayuda tremenda,” Janette dijo. “Hay veces en que no se como le haría para pagar la renta sin esa ayuda.”
Pero más que la ayuda que recibe con el dinero, March le ayudó a Janette a poner su vida en orden.
“TRAIL le ayuda a la gente que ha pasado por muchas dificultades,” ella dijo. “Tal vez sería yo otra estadística—soltera y embarazada. Casi 80 por ciento de los niños que sufren abuso terminan en prisión.
“Este programa me enseñó que todo eso se puede sobrepasar.”